top of page

Ashwagandha: calma natural para el estrés y la ansiedad

Ashwagandha


La naturaleza nos ofrece herramientas maravillosas para recuperar el equilibrio, y una de las plantas que más recomiendo en mis acompañamientos terapéuticos, en casos de estrés y ansiedad, es la Ashwagandha.


Su nombre puede parecer exótico, pero sus efectos son profundamente conocidos por quienes la han probado: reducción del estrés y la ansiedad, mejora del sueño, equilibrio emocional y mucho más como reguladora del sistema nervioso.


En este artículo te cuento todo lo que necesitas saber sobre esta planta adaptógena milenaria: qué es, cómo funciona, cuáles son sus beneficios reales y por qué la Ashwagandha es una herramienta que uso con excelentes resultados en consulta, especialmente con personas que están atravesando ansiedad o desequilibrio emocional. Además, al final del post te menciono brevemente otros adaptógenos interesantes que pueden complementar esta información.


¿Qué es la Ashwagandha?

La Ashwagandha (Withania somnifera), también conocida como ginseng indio o cereza de invierno, es una planta originaria de la medicina ayurvédica. Se ha utilizado desde hace más de 3.000 años para fortalecer el sistema inmunológico, aumentar la vitalidad y ayudar al cuerpo a gestionar el estrés de forma natural.

Pertenece a la categoría de plantas adaptógenas, es decir, aquellas que ayudan al organismo a adaptarse a situaciones de estrés físico, mental o emocional sin alterar sus funciones normales.


Principales beneficios de la Ashwagandha

Numerosos estudios científicos han validado lo que la medicina tradicional ya sabía. Estos son algunos de los beneficios más destacados de la Ashwagandha:


1. Reduce el estrés y la ansiedad

Uno de los usos más conocidos es su capacidad para reducir los niveles de cortisol, la hormona del estrés. Varios estudios muestran una disminución significativa de los síntomas de ansiedad en personas que consumen Ashwagandha regularmente.

En mi consulta en www.linsoria.com, suelo recomendarla a personas que están transitando cuadros de ansiedad crónica o puntuales, ya que favorece una mayor calma sin provocar somnolencia o dependencia. La suelo integrar en los procesos terapéuticos de acompañamiento emocional y energético, adaptando su uso según el momento vital de cada paciente.

2. Mejora la calidad del sueño

Al reducir el estrés, también mejora la calidad del descanso. Algunos consultantes me comparten que tras un par de semanas de tomarla, comienzan a dormir de forma más profunda y reparadora. Si la mejora del sueño es tu objetivo inicial, conviene considerar la posibilidad de tomar una dosis más cerca de la hora de acostarte.

3. Aumenta la energía y la resistencia

Contrario a lo que se cree, la Ashwagandha no solo calma, también revitaliza. Es ideal para quienes se sienten agotados emocional o físicamente. Por eso la recomiendo también en procesos de recuperación emocional o tras periodos de mucho desgaste.

4. Equilibra las hormonas y mejora el sistema inmunitario

Tiene un efecto positivo sobre la función tiroidea, la fertilidad, y el sistema inmunológico. Al modular el cortisol, también ayuda a estabilizar otras funciones hormonales.


Cómo tomar Ashwagandha

Puedes encontrarla en cápsulas, polvo o líquido. La dosis puede variar según el formato, pero en general se recomiendan 600 mg al día en extracto estandarizado, tomando una sola dosis o varias.

*Yo siempre recomiendo que adquieras unos comprimidos en extracto de Ashwagandha que sean de calidad, ECO / BIO, con buena concentración para obtener óptimos resultados.

En consulta holística, siempre personalizo la pauta, teniendo en cuenta también otras herramientas que acompañan el proceso, como las esencias florales o el Reiki.

Importante: aunque es una planta segura, no se recomienda en embarazadas, personas con hipertiroidismo o que tomen determinados medicamentos. Consulta siempre antes con un profesional.

Ashwagandha

Un recurso más dentro de una visión integradora

Desde mi mirada holística, la salud no es solo la ausencia de enfermedad, sino el equilibrio entre cuerpo, mente, emociones y energía vital. La Ashwagandha no "cura" por sí sola, pero es una gran aliada cuando se trabaja de forma integral.

En mis sesiones acompaño el uso de fitoterapia como esta, con terapias energéticas como:

  • Reiki para la ansiedad

  • Flores de Bach personalizadas

  • Radiestesia para evaluar el tratamiento más adecuado

Si quieres saber más sobre cómo puedo acompañarte en este proceso, puedes visitar mi página de terapias o escribirme directamente a hola@linsoria.com.


Otros adaptógenos que podrían interesarte

Como hemos mencionado, la Ashwagandha es una de las plantas adaptógenas más completas para calmar y estabilizar el sistema nervioso. Sin embargo, no es la única. Existen otras plantas adaptógenas como la Rhodiola rosea, el Eleuterococo, la Hierba de San Juan, la Schisandra o el Reishi, cada una con propiedades específicas.

Si te interesa que hable más a fondo sobre otras de estas plantas, puedes dejarme un comentario o escribirme, y con gusto prepararé un artículo dedicado a ellas, crucial evitar la automedicación, incluso cuando se trata de plantas medicinales, ya que no son inocuas.


Conclusión

La Ashwagandha es mucho más que una moda natural. Es una herramienta valiosa, con raíces en la sabiduría ancestral y respaldo científico actual. En un mundo donde el estrés y la ansiedad parecen ser moneda corriente, volver a la naturaleza y a un enfoque integrador puede ser el primer paso hacia el equilibrio.

Si estás buscando una forma natural de recuperar tu centro, te invito a conocer el potencial de esta planta y a acompañarte en un proceso de sanación consciente. Puedes reservar tu sesión desde aquí y/o contactarme para más información.


¿Te ha gustado? Déjamelo en los comentarios, me encantará saberlo :)


¡Te invito a seguirme en el día a día en Instagram, para no perderte nada!


Hasta pronto, Namasté :)

Comentarios


bottom of page